Heinrich “Gestapo” Müller

MullerHeinrich “Gestapo” Müller, jefe de la Gestapo durante la guerra, nació en Münich (Alemania) el 28 de abril de 1900. Miembro de una familia católica, su padre trabajaba como mecánico en la empresa Siemens y su madre de obrera textil. Inicia su carrera como policía en 1919. En 1923, con apenas 23 años, es nombrado director del departamento político de la policía de Munich, encargado de vigilar las actividades de los opositores  al gobierno, especialmente de los comunistas. Sus métodos de investigación son temidos. Un año después se casa y en 1927 nace su hijo mayor. Müller nunca habla de sí mismo y jamás expresa emoción.
En esa misma época, comienza a frecuentar a los líderes del ascendente nacional socialismo. En 1934 ingresará en las SS aunque recién se afiliará al partido nazi en 1939, año en que es nombrado jefe de la Gestapo.
Nadie en el Reich pone mayor empeño en hacer cumplir las directivas contra los judíos. En 1938, crea la oficina central para la emigración de los judíos (Reichszentrale für jüdische Auswanderung) y le confía la dirección a Adolf Eichmann, quien, como subordinado, responderá a órdenes directas de él. Durante la guerra, Müller dirige los Einsatzgruppen, los grupos de intervención armada que entre finales de 1940 y 1943 masacraron a más de un millón doscientos mil judíos, entre ellos a la abuela, a las tías y a las primas de mi mamá, al paso del ejército nazi en la ocupación de la Unión Soviética. Heinrich Müller fue uno de los quince asistentes de la conferencia de Wannsee, en donde la cúpula nazi decidió la “solución final de la cuestión judía”, es decir el exterminio del pueblo judío. Hasta las últimas semanas de la guerra siguió exigiendo a sus subordinados el mayor esfuerzo en el envío del judíos a Auschwitz
Fue visto vivo por última vez el 29 de abril de 1945, en vísperas de la toma de Berlín por parte de las tropas soviéticas. Durante años circularon distintas versiones acerca de su destino. Algunas de estas versiones lo sitúan en la Argentina. Mi abuelo, Abraham Czernik, animado por su hermano Pinhas, con ayuda de Jaime Bilo y en menor medida de Nurit Eldodt, lo buscará durante años, convencido de su presencia en la Argentina.